Concepto de Equidad de Género
El concepto de igualdad de oportunidades alcanzó gran
popularidad a finales de los 80 y en los 90. Supone la equiparación de
las condiciones de partida para que cada persona tenga la opción o
posibilidad de acceder por si misma a la garantía de los derechos que
establece la ley. En la actualidad se considera este concepto
insuficiente para garantizar la igualdad sustantiva, ya que la igualdad
de oportunidades no garantiza la igualdad de resultados.
Las
desventajas existentes para el logro de la igualdad en el disfrute de
los derechos, exigen que las personas en desventaja reciban el trato que
pueda garantizarles el ejercicio de derechos de igual forma que las
personas que no están en desventaja. Así surge el concepto de igualdad de trato
que incluye el requerimiento de dar a las personas el trato
equivalente, considerando las diferencias y desigualdades que puedan
presentar. Las medidas de acción positiva o medidas afirmativas son
algunos de los instrumentos que permiten dar un trato diferencial, con
el objetivo de eliminar las desventajas.
Las divergencias entre la igualdad de trato y la igualdad de resultados siguen suscitando un gran debate. La igualdad de resultados
tiene por objetivo que las personas puedan gozar y ejercer sus
derechos, para lo cual es necesario eliminar cualquier distinción,
exclusión o restricción basada en el sexo que pueda anular el goce y
ejercicio de esos derechos. La igualdad de resultados no busca que todas
las personas alcancen los mismos productos, el único resultado uniforme
que busca la igualdad de resultados es que todas y todos puedan ejercer
sus derechos sin discriminaciones y con oportunidades y trato que
favorezca tal ejercicio (García / PNUD, 2009)
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